Historia para Olvidar
Capítulo II
Amistad interrumpida
Amistad interrumpida
...
El reloj se movía lentamente frente a mis ojos. La tensión y la culpa me agobiaban.
Sentado en la penumbra de mi sala, miraba a traves de la ventana el frío paisaje otoñal.
El remordimiento no me dejaba pensar...
Me levanto lentamente, como perdido en mi culpa. Enciendo la luz y me quedo de pie pensando que hacer.
El instinto no miente... Pero a veces, el hacer lo correcto, termina siendo incorrecto...
¿Por qué lo hice?... La romántica escena vuelve una y otra vez a mi cabeza, y ya no puedo más...
Mi amigo... Siempre me apoyó en todo, y yo trataba de devolverle algo de ayuda... Pero sólo lo empeoré.
Por querer reparar las disputas entre mi amigo Missael y su parejita, Alejandra, solo consegui crear una especie de triángulo.
No puedo quedarme así... No puedo hacerle esto a Missael... ¡Ni siquiera quiero hacerlo!, ¡Tengo que aclarar todo esto!
Cogí el teléfono, y espere a que un poco de valor me llegase...
Luego espere un poco de sinverguenzura... Y comencé a discar el número...
...
...
De pronto, el sonido de la voz de Missael hace eco en mi cabeza.
- ¿Si? - Respondió al teléfono.
- Mi... ¿Missael? - Ya sabía que era él... Aún así pregunté.
- Si, ¿Con quien hablo? - Preguntó algo malhumorado. No es para menos, despues de lo que vió...
- Bueno... - Tomé un largo respiro - Soy... Soy Gabriel...
Por un instante no escuché sonido alguno. ¿Me habrá colgado?, no, ese no es el estilo de Missael...
De seguro ordena todos sus insultos...
Aún así, esperé su respuesta...
El reloj se movía lentamente frente a mis ojos. La tensión y la culpa me agobiaban.
Sentado en la penumbra de mi sala, miraba a traves de la ventana el frío paisaje otoñal.
El remordimiento no me dejaba pensar...
Me levanto lentamente, como perdido en mi culpa. Enciendo la luz y me quedo de pie pensando que hacer.
El instinto no miente... Pero a veces, el hacer lo correcto, termina siendo incorrecto...
¿Por qué lo hice?... La romántica escena vuelve una y otra vez a mi cabeza, y ya no puedo más...
Mi amigo... Siempre me apoyó en todo, y yo trataba de devolverle algo de ayuda... Pero sólo lo empeoré.
Por querer reparar las disputas entre mi amigo Missael y su parejita, Alejandra, solo consegui crear una especie de triángulo.
No puedo quedarme así... No puedo hacerle esto a Missael... ¡Ni siquiera quiero hacerlo!, ¡Tengo que aclarar todo esto!
Cogí el teléfono, y espere a que un poco de valor me llegase...
Luego espere un poco de sinverguenzura... Y comencé a discar el número...
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De pronto, el sonido de la voz de Missael hace eco en mi cabeza.
- ¿Si? - Respondió al teléfono.
- Mi... ¿Missael? - Ya sabía que era él... Aún así pregunté.
- Si, ¿Con quien hablo? - Preguntó algo malhumorado. No es para menos, despues de lo que vió...
- Bueno... - Tomé un largo respiro - Soy... Soy Gabriel...
Por un instante no escuché sonido alguno. ¿Me habrá colgado?, no, ese no es el estilo de Missael...
De seguro ordena todos sus insultos...
Aún así, esperé su respuesta...









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